Brukman: la condición menemista
por sebastian hacher ((i)) •
Thursday June 12, 2003 at 10:25 AM
sebastian@riseup.net
En el mismo momento en que la policía monta nuevas provoaciones en la fábrica, algunos elementos para entender la situación.
Al escribir estas lineas, alrededor del conflicto de Brukman se entrecusan varios elementos. Por un lado, en el día de ayer se vivió una nueva demostración del apoyo popular que despierta el conflicto, con varias columnas piqueteras confluyendo sobre la fábrica. En segundo termino, las tabajadoras terminan los trámites para constituirse como cooperativa, y el legislador de la ciudad Rodriguez declara en medios radiales que se avanza en la desición política de votar la expropiación de la fábrica.
En ese marco, la policía federal en estos momentos (14:00 h, 11 de Junio) redobla el operativo sobre la fábrica y monta provocaciones a cada minuto. Partiendo de este último aspecto, este artículo (publicado por las cirscunstancias a las apuradas) intenta entrelazar algunos elementos para entender el rol de las fuerzas represivas y la justicia en este tramo del conflicto.
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Cuán estrecho es el vínculo entre la Policía Federal, Daniel Haddad y sectores de la justicia en la causa Brukman, es algo quizá se pueda deducir de una serie de elementos que se desprenden de la causa penal por usurpación que pesa sobre los trabajadores de Brukman y que motivó el último desalojo.
Jorge Lanata explicó el domingo en su programa que cuando escribió que muchos jueces cobran sobresueldos de la SIDE todos "le palmeaban la espalda en tribunales" porque era algo muy sabido pero que nadie se animaba a firmar. En los pasillos de la justicia, rumores y tradiciones como ese tipo de negocios están grabados en las paredes de tanto repetirse.
Además de los sobresueldos, muchas veces se habla de "cupos" de nombramientos de jueces para reparticiones policiales, políticos o servicios de inteligencia.
Según algunas fuentes judiciales el joven juez Jorge Luis Rimondi, el que llevó a cabo el desalojo de Brukman y tuvo en sus manos la causa hasta hoy, es uno de ellos y habría sido nombrado por pedido de Ansorreguy durante su paso por la SIDE en la era Menem. Que el juez responde a esa casta política es algo que no se desprende solamente de sus actos; es también un saber popular.
1)Señora de ojos vendados
Rimondi fue el juez que ordenó el desalojo de Brukman, en base a una resolución de los jueces de Peró y Piombo, ambos herencia de la última dictadura militar. Siguiendo su resolución, Rimondi actuó bajo un estricto secreto de sumario y con tareas de inteligencia previas para decidir cuál era el mejor momento para hacerlo.
Con esa medida, el juez no sólo violó el derecho a defensa de los trabajadores, sino que incurrió también en una serie de irregularidades que motivaron un pedido de juicio político en su contra. Las arbitrariedades, que comenzaron en el momento mismo del desalojo a medianoche, continuaron hasta el día Lunes 9 de Junio, día en que las abogadas de las trabajadoras presentaron un escrito volviendo a pedir la nulidad de todo lo actuado. Vale la pena detenerse un poco en el desarrollo de este concepto.
En las últimas semanas, la causa Brukman ha entrado en un laberinto kafkiano. Los camaristas Abel Bononino Peró y José Manuel Piombo se excusaron de pronunciarse sobre el pedido de nulidad del desalojo. Los jueces, autores de la frase "no puede dicutirse el derecho a la vida por sobre los intereses económicos" patearon la pelota y la causa por usurpación que tenían en sus manos ahora espera el sorteo para ser tomada por otra cámara de apelaciones.
El desalojo que habían dictado Peró y Piombo se trataba de una "medida cautelar". Ese tipo de medidas -su nombre lo indica- son siempre provisorias en tanto que no resuelven la cuestión de fondo, que en este caso es decidir si las trabajadoras de Brukman cometieron usurpación o no.
Con la causa flotando en el eter judicial, el juez Rimondi aprovechó para convertir lo que era pasajero en definitorio. Ordenó la realización de un inventario y permitió el ingreso a la fábrica irrestricto de los ex-directivos de la empresa que retiraron documentación y piezas de las máquinas a su antojo, protegidos por la Policía Federal. Los operativos, que se realizaron el mismo 18 de Abril luego del desalojo, el 26 de Mayo y el 9 de Junio, no contaron con la presencia de ningún representante de las trabajadores, evitando de esa forma que puedan comprobar que es lo que se está haciendo con la fábrica.
En el escrito presentado el 9 de Junio, las abogadas del Ce.Pro.D.H. Mariana Salomón y Ivana del Bianco exigen la nulidad de todo lo actuado, argumentado que no otorgándole el derecho a la defensa a las trabajadoras presupe su culpabilidad. Las trabajadoras ni siquiera habían sido notificadas de la orden para hacer el inventario y, llegado el momento, les fue negada la posiblidad de participar.
El tema es grave, no solo por la arbitrariedad del juez; de prosperar el proyecto de expropiación que trata la legislatura porteña, la fábrica podría ser devuelta a los trabajadores en un estado deplorable; así es como parece haberla dejado el accionar combinado de la policía y la patronal.
2) El papel policial, el cambio de juez y el día de todos los atropellos
En tratar de hacer el inventario a espaldas de las obreras fue clave la participación de la Policía Federal. En un telefax dirigido al Juez Rimondi el 24 de Mayo, el comisario a cargo de la 8va. dice "haber acordado telefónicamente" con el Dr. Muskat la posibilidad de hacer el inventario el 26 de Mayo, suponiendo que la veda electoral evitaría "alguna manifestación contraria a la medida ordenada". Ese día Muzkat y el comisario hicieron el inventario a la madrugada, aprovechando para salir con bolsas negras delante de decenas de testigos, a pesar de que en todas las actas manifiestan "no retirar máquinas, documentación, papeles, prendas o elemento alguno".
Sin embargo, será el 9 de junio el día en que la ensalada judicial-policial alcanza su máximo apogeo.
Ese día, las abogadas de las trabajadoras presentan el escrito el pedido de nulidad de todo lo actuado. Al mismo tiempo, la policía ingresa media docena de personas a la fábrica escondidas en un patrullero. Y, sorpresas de la vida, el Juez Rimondi se retira de la causa, dejándola en manos de otra joven promesa; el Dr. Julio Marcelo Lucini, cambio en el que también conviene detenerse.
Rimondi tenía la causa de Brukman porque era "subrogante", termino que designa a un juez que toma el lugar de un juzgado vacante. Cuando se produce un cambio de subrogante, se hace por sorteo. Y como la diosa fortuna siempre está del lado del poderoso, el sorteo benefició a Lucini, compañero de conferencias sobre seguridad junto con su antecesor Rimondi y prominente oficiales de la policia federal y la bonaerense. Lucini, conocido por su intervención en la causa del "crimen del country", es también el juez que dictó la falta de mérito para el comisario Rubén Santos en la causa por irregularidades en los servicios adicionales para los partidos de fútbol. Y es también el juez que dictó la falta de mérito a favor de la policía en una causa por la balacera que recibieron dos carógrafos de Indymedia el 26 de octubre del año pasado.
Que el nuevo juez adorne su despacho con regalos firmados por diferentes comisarias es solo un detalle estético. Lo que no es un detalle es que a pocas horas de asumir, mientras mafifestada a las defensoras de las obreras que no conocía el expediente ni sabía que estaba pasando en la fábrica en esos momentos, en Brukman la policía hacía ingresar gente escondida en patrullero, y la sacaba horas después en medio de una nueva represión.
3) Los Hadad Boys y la Federal.
Esta suficientemente documentado en varios artículos los vínculos de Daniel Hadad con el menemismo e incluso con los servicios de inteligencia. Es de público conocimiento su constante prédica a favor de la "mano dura" y sus intentos de criminalizar al movimiento social.
En el caso Brukman, Radio 10 ha servido como un bunker de propaganda de la patronal. Durante los dias posteriores a la represión Fernandez Oro leyó una y otra vez un artículo firmado por el Colectivo Nuevo Proyecto Histórico, títulado "Como recuperar Brukman". El trabajo, que Oro declaró haber bajado de Indymedia Argentina, hacía un balance de la represión y planteaba una hipótesis de como se la podría derrotar para recuperar la fábrica.
La nota, publicada en el foro de publación abierta y anónima de Indymedia, hablaba de la necesidad de un acción política y en un tramo habla de un muy hipotético plan para entrar a la fábrica. Es claro que el trabajo no tenía nada que ver con la opinión de las trabajadoras, y mucho menos con su accionar. Pero no se le puede pedir honestidad a Radio 10, y parece que tampoco a la policía.
Ese trabajo llegó a manos del comisario Minervini el 16 de Mayo. Es de suponer o bien que el comisario lee Indymedia, o bien que Radio 10 se lo facilitó. Ese mismo día, en un extenso fax, el oficial se lo remitió al juez Rimondi, junto con su propia evaluación del documento. Según Minervini "la gacetilla" es de "neto corte revolucionario" y lo hace considerar de que estamos frente "a un estado de ebullición" que él califica de "altamente peligroso", forma en la que justifica, de hecho, mantener toda la parafernalia policial frente a la fábrica lo que es, de paso, un buen negocio en adicionales para la policía.
Resulta por lo menos extraño que se utilice como prueba judicial un artículo de intenet, mas cuando se trata de un artículo que, por su naturaleza y su forma de publicación es totalmente anónimo. El formato digital, facil de manipular, generalmente no es reconocido como prueba judicial. Con todo, lo mas extraño es que el juez parece entusiasmado con el hallazgo, que pide dos veces al comisario que indique de que página web lo sacó, al tiempo de que lo adjunta al expediente de la causa.
Quizas para responder a ese pedido los hombres de Minervini utilicen sus horas de descanso en Brukman para abarrotar el locutorio de internet que está en la misma cuadra de la fábrica. Como expertos en la materia, los hombres de azul hacen una intensa investigación en las páginas porno que suelen visitar.
4)El inventario Infobae y una pregunta sin respuesta.
Cada vez que Infobae nombra a las trabajadoras de Brukman, lo hace utilizando palabras como "okupa" o "los activistas que se quieren alzar ilegalmente con la fábrica". Infobae actua básicamente como panfleto y principal vocero de la policía y la patronal de Brukman.
En el expediente, este tono parece haberse colado en el inventario que, sin la participación de las trabajadoras, realizaron la policía, el juzgado de Rimondi y la patronal el 26 de abril.
El inventario constrasta notablemente por el que, con participación de las trabajadoras y el abogado de la empresa, habían realizado los síndicos meses antes de consumado el desalojo. Si en aquel tiempo se hablaba de un "sobrante de 19 máquinas" y de "indicios de que la fábrica está en producción", en la nueva inspección solo encontraron "máquinas con faltantes y no funcionando", "17 banderas de partidos de izquierda", "volantes y gran número de periodicos".
El nuevo inventario adjunta una gran producción fotográfica que se grafica este supuesto nuevo estado de la fábrica; botellas de cerveza sobre una máquina de coser, banderas desplegadas en el piso, periodicos de los que se lee toda la tapa, etc. En planos cortos, con objetos que parecen estar posando para la cámara, la muestra fotográfica es burda para cualquier persona con un mínimo conocimiento de fotografía; para cualquiera que haya visto fotos alguna vez.
En manos de la policía, la fábrica parece lucir -por lo menos en las fotos- como un escenario de la serie Okupa, sin la calidad artística del éxito de la televisión.
En que estado será devuelta a los trabajadores, es algo que también habrá que discutir.
¿Por qué el inventario tiene la estética y el texto de Infobae?. Un elemento que puede darnos una pista es el rol de la policía federal en el hecho. En todas las ocasiones, la policía utilizó patrulleros y camiones celulares para transportar a los representantes de Brukman. El primer día que entraron a la fábrica, por la noche, los oficiales también ayudaron a transportar artículos de limpieza. Y lo que resulta mas llamativo, es que el día del inventario permitieron la entrada de varios supuestos apoderados de la patronal, cuando en la causa judicial figura tan solo 1.
Que uno de los fotografos de Indymedia haya sido golpeado el 9 de junio tampoco es casualidad; los policias se ensañaron con él porque cometió el "delito" de registrar el momento justo en que los represantes de la patronal entraban a los celulares devenidos en taxis.
Hay un último elemento que no termina de cerrar; el rol de Roncati, comisario inspector que tuvo a su cargo desde el principio el desalojo de Brukman junto con la Comisaría 8va. Roncati es un personaje conocido por los trabajadores de prensa, y por lo menos en tres ocasiones está comprobada su participación en agresiones a la prensa, con quién no duda en manifestar, cuando tiene oportunidad, su profundo rencor. Durante la represión en Brukman, el comisario no dudó en mostrar frente a las cámaras una botella con orín, tratando de hacerla pasar por una bomba Molotov. Y el 9 de junio, cuando comenzó la represión frente a la fábrica, Roncati tardó 5 minutos en aparecer.
A pesar de todos sus antecedentes, Roncati es uno de los pocos comisarios inspectores que safaron de la purga policial. No solo eso; por lo menos hasta el lunes siguió -a pesar de la presentación del CELS y Poder Ciudanano para que se lo desvincule del operativo- a cargo de las tropas que ocupan Brukman. ¿Quién lo sostiene en el cargo y le garantiza impunidad?. ¿Quién dio la orden de que sigua a cargo del operativo en Brukman?.
La respuesta a esa pregunta quizás sea el último eslabón de una cadena que rebele que alguien está "metiendo la mano" en el conflicto de Brukman. O, para ser mas exactos, que alguien está metiendo las patillas.